El pie constituye una unidad anatómica que funciona como inicio y cierre de las cadenas posturales, es decir, puede ser el causante de un disturbio postural superior o bien puede ser el elemento compensatorio de una postura anómala superior.
El desarrollo primario del pie se da aproximadamente entre los tres años y medio de edad con la estabilización en tensión de ciertos músculos como el tibial posterior por ejemplo.
Es por eso que salvo indicación concreta debemos esperar esta edad para intervenir ortesicamente en niños. Pasada la etapa primaria las intervenciones con ortesis dinámicas serán efectivas, hasta una edad promedio de 15 años, luego caerán las expectativas correctivas aumentando la eficiencia en compensación y sostén de la anatomía plantar.